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Gaea sigue siendo ese planeta en
cuyo cielo vemos a ambos, Tierra y Luna, y podemos reírnos,
porque no somos vistos allá. Gaea es el planeta gemelo
de la Tierra, sin embargo, desde éste, no puede ser
visto.Es un mundo un poco más realista, un poco más crudo, que el de la serie. Gaea es un planeta distinto, pero mantiene el concepto que lo hizo escenario perfecto para una historia. Conjuga lo antiguo, lo arcaico, con la tecnología avanzada. Vemos gente que vive en chozas, y guymelefs magníficos que escupen fuego. Es la misma Gaea de siempre. Para no repetir nuevamente -como en la mayoría de las páginas- el resumen que se entregó en un folleto en AnimeExpo 2000 por la inaguración de la película de Escaflowne: A Girl in Gaea, voy a hacer mi propio resumen, bastante básico.
Por otro lado, en la Luna Fantasma, está esta chica que ya se cansó de vivir. Abandonó lo que tenía, y desarrolló odio hacia sí misma. Esta chica es comprendida por Folken desde Gaea, y él la llama, porque también sabe que ella es quien puede ayudarlo a revivir a Escaflowne. La llama por el nombre de Deidad de las Alas (Tsubasa no Kami), pero ella no entiende de qué se trata.
A Girl in Gaea no es sólo la historia de la búsqueda de una armadura para salvar el planeta. Es la historia de un encuentro, es la historia de un aprendizaje. Es la historia de cómo dos desconocidos, tan diferentes como lo son habitantes de dos distintos planetas, se dan cuenta de que todos somos lo mismo: y aprenden que no están solos. Es la historia de cómo dos muchachos que creyeron haberlo perdido todo se dan cuenta de que en otra persona puede existir el consuelo, y mientras esté esa otra persona, siempre tendrán una compañía. Es una historia menos compleja, a pesar de que sus personajes parecen tener personalidades más enrevesadas. En la serie no contábamos con una Hitomi suicida ni un Folken medio psicópata. Es una historia que no fue hecha para ser comparada a la de la serie. Fue una historia hecha para ser disfrutada como lo que es: una película de 95 minutos. Si se somete a comparación, termina uno amargándose, porque obviamente en hora y media no se puede contar lo mismo que se cuenta en 11 horas de serie. Es una visión distinta, que se centra más en la relación de Van y Hitomi y en sus cambios, en cómo pasan de ser perfectos desconocidos a una pareja que aprende uno del otro. Que se acompañan, y entienden de una vez por todas, que los humanos somos varios, y que se tienen a ellos mismos. Entienden que no están solos.
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